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Cuando se declara un incendio, el tiempo es crítico. Y si el grupo de bombeo contra incendios falla justo en ese momento, todo el sistema de protección pierde eficacia. Por eso es tan importante entender por qué fallan los grupos contra incendios, qué síntomas nos avisan con antelación y qué medidas permiten evitarlos a tiempo.

En esta guía práctica analizamos los fallos más habituales y cómo reducir el riesgo con un buen diseño, mantenimiento preventivo y el uso de cuadros eléctricos para grupos de bombeo contra incendios adecuados.

Por qué un fallo en el grupo contra incendios puede ser crítico

Un grupo de bombeo contra incendios debe garantizar dos variables básicas:

  • Caudal suficiente de agua para alimentar la red de hidrantes, rociadores o bocas de incendio.
  • Presión adecuada para que esa agua llegue con fuerza hasta los puntos de utilización, de acuerdo con la normativa (como UNE 23500 y UNE-EN 12845).

Si cualquiera de estos parámetros falla, la capacidad de respuesta del sistema se ve seriamente comprometida. Aunque el resto de elementos del sistema estén bien diseñados, sin un grupo de bombeo fiable el resultado puede ser:

  • Respuesta más lenta y menos eficaz del sistema de extinción.
  • Mayor dificultad para controlar el fuego en la fase inicial.
  • Daños estructurales importantes en naves, edificios u oficinas.
  • Riesgo elevado para la seguridad de las personas.

Por eso, el grupo de bombeo se considera el “corazón” del sistema. Y su diseño, mantenimiento y control deben tratarse con el mismo rigor que explicamos en nuestra guía sobre soluciones tecnológicas para una gestión eficiente del agua.

Fallos más comunes en grupos de bombeo contra incendios

La mayoría de problemas se concentran en cuatro grandes bloques: mantenimiento insuficiente, fallos eléctricos, errores de instalación y problemas hidráulicos o de suministro de agua.

Falta de mantenimiento preventivo

Es la causa número uno de fallo. Sin un programa de mantenimiento preventivo del grupo contra incendios:

  • Las bombas pueden no arrancar cuando se necesitan.
  • Las baterías se descargan sin que nadie lo detecte.
  • Los contactos eléctricos se deterioran y fallan en el momento crítico.
  • Los rodamientos se gripan por falta de lubricación o exceso de horas de trabajo.

Como desarrollamos también en el artículo sobre claves para alargar la vida útil de tus bombas de agua, el mantenimiento periódico marca la diferencia entre un sistema fiable y un sistema vulnerable.

Síntoma Causa habitual Riesgo asociado
Bomba que no arranca en la prueba semanal Baterías descargadas, fallo eléctrico, motor gripado Grupo inoperativo en caso de emergencia real
Vibraciones y ruido anormal Rodamientos desgastados, impulsor dañado o desalineación Rotura de componentes y parada del sistema

Fallos eléctricos en el cuadro de control

El cuadro eléctrico del grupo contra incendios actúa como cerebro: gestiona arranques, paradas, alarmas y protecciones. Cuando está mal diseñado, mal dimensionado o mal mantenido, aparecen problemas como:

  • Contactores pegados o quemados.
  • Derivaciones o falsos contactos.
  • Baterías de respaldo sin carga en bombas diésel.
  • Presostatos mal calibrados que no envían la señal de arranque correcta.

La experiencia demuestra que utilizar cuadros eléctricos para grupos contra incendios certificados y específicos reduce sensiblemente este tipo de incidencias y facilita el diagnóstico durante las pruebas y revisiones periódicas.

Problemas por aire en aspiración o tuberías

Uno de los fallos hidráulicos más frecuentes es la presencia de aire en la aspiración o en las tuberías. Aunque la bomba esté en marcha, si no está correctamente cebada:

  • El caudal real es muy inferior al esperado.
  • La presión en la red no se alcanza.
  • Aumenta el riesgo de cavitación y daños internos en el impulsor.

Las causas suelen estar relacionadas con un diseño incorrecto de la aspiración, malas pendientes, ausencia de purgadores o problemas en el depósito de alimentación.

Arranques fallidos o tardíos

En un grupo de bombeo contra incendios, el arranque debe ser inmediato cuando se detecta caída de presión. Entre las causas más habituales de arranques fallidos o tardíos encontramos:

  • Baterías descargadas o en mal estado.
  • Fallos en la lógica de control o en los dispositivos de mando.
  • Relés y contactores defectuosos.
  • Errores de programación en el sistema de arranque automático.

Presión inestable y golpes de ariete

Los golpes de ariete y las variaciones bruscas de presión son un síntoma de que algo no funciona correctamente. Suelen estar relacionados con:

  • Cierres bruscos de válvulas.
  • Calibración incorrecta de la bomba jockey.
  • Ajuste inadecuado de válvulas de alivio o retención.

Además de ser incómodos, estos fenómenos pueden provocar daños en tuberías, soportes y accesorios, acortando la vida útil de la instalación.

Fallos internos en la bomba

Por último, están los fallos internos propios del conjunto bomba-motor:

  • Rodamientos gripados o en fase de fallo.
  • Impulsores erosionados, desbalanceados o dañados por cavitación.
  • Sobrecalentamiento del motor por exceso de carga o problemas de refrigeración.

Este tipo de problemas se reduce drásticamente cuando se combinan buenos componentes con un mantenimiento preventivo estructurado, tal y como se aplica en cuadros eléctricos para sistemas de bombeo bien diseñados.

Estrategias para evitar fallos y mejorar la eficiencia operativa

La mejor forma de evitar fallos es pasar de un enfoque reactivo (“reparo cuando se rompe”) a un enfoque preventivo y planificado que combine diseño, mantenimiento y supervisión.

Programas de mantenimiento preventivo y pruebas periódicas

Acción de mantenimiento Objetivo principal Frecuencia orientativa
Prueba automática de arranque del grupo Verificar que la bomba arranca y toma presión Semanal
Inspección visual de cuadro eléctrico, bombas y tuberías Detectar fugas, corrosión y anomalías evidentes Mensual
Revisión mecánica y eléctrica en detalle Evaluar desgaste y estado de componentes críticos Trimestral
Prueba integral a plena carga Validar el comportamiento del sistema en condiciones reales Anual

Formación y capacitación del personal responsable

Una parte importante de los fallos no se debe al equipo, sino a errores de operación. Por eso es clave que el personal conozca:

  • Los procedimientos de actuación en caso de emergencia.
  • Qué alarmas del cuadro eléctrico son críticas y qué significan.
  • Cómo interpretar el comportamiento de la bomba jockey y de la bomba principal.
  • Qué sonidos, vibraciones o señales son indicios de un fallo inminente.

Control y supervisión del suministro de agua

El suministro de agua no puede darse por supuesto. Conviene revisar periódicamente:

  • El estado del aljibe o depósito de alimentación.
  • La limpieza de rejillas, filtros y puntos de captación.
  • La calidad del agua (sedimentos, sólidos, corrosividad).
  • La cantidad disponible frente a la demanda prevista en caso de incendio.

Validación del diseño, instalación y dimensionamiento

Además del mantenimiento, es importante revisar que la instalación esté bien diseñada:

  • Realizar cálculos hidráulicos para confirmar caudal y presión requeridos.
  • Comprobar la longitud y trazado de la aspiración para evitar cavitación.
  • Revisar pendientes, soportes y conexiones de las tuberías.
  • Verificar que la bomba seleccionada se ajusta a la curva de funcionamiento adecuada.

Este enfoque de diseño y validación está muy alineado con lo que se aplica también en cuadros eléctricos para bombas de agua en otras aplicaciones, donde el equilibrio entre hidráulica, protección y control resulta igualmente clave.

Buenas prácticas para alargar la vida útil del grupo de bombeo

Prolongar la vida útil del grupo de bombeo contra incendios es una inversión directa en seguridad y continuidad de servicio. Algunas buenas prácticas incluyen:

  • Definir un calendario de inspecciones mensuales, semestrales y anuales claramente documentado.
  • Reponer componentes desgastados (cojinetes, sellos, juntas, fusibles, contactores) antes de que fallen.
  • Adaptar el mantenimiento a las condiciones específicas del entorno (clima, humedad, ambientes corrosivos, etc.).
  • Cuidar la instalación de válvulas, tuberías y soportes para evitar esfuerzos mecánicos innecesarios.

Aplicar estas pautas en grupos contra incendios sigue la misma lógica que en cualquier sistema de bombeo crítico y complementa las recomendaciones que ya se exponen en artículos como el de claves para alargar la vida útil de tus bombas de agua.

Cómo influyen las condiciones adversas y el entorno

El entorno en el que se ubica la sala de bombas influye directamente en la fiabilidad del sistema:

  • La humedad excesiva puede dañar motores, cuadros eléctricos y conexiones.
  • Las temperaturas extremas afectan a la electrónica, baterías y lubricantes.
  • El polvo y la suciedad aceleran el desgaste de elementos móviles y contactos.
  • Ambientes corrosivos reducen la vida útil de tuberías, tornillería y carcasas.

Para reducir estos riesgos es recomendable:

  • Proteger bombas y cuadros eléctricos con envolventes y grados de protección adecuados.
  • Valorar la instalación de sistemas de climatización o ventilación en salas de bombas muy exigentes.
  • Elegir materiales resistentes a la corrosión cuando el ambiente lo requiera.
  • Definir protocolos de limpieza periódica de la sala de bombas y sus componentes.

Soluciones y cuadros eléctricos para grupos contra incendios de Aycon

Una de las decisiones con más impacto en la fiabilidad del sistema es la elección del cuadro de control. Un cuadro eléctrico específico para grupos de bombeo contra incendios, bien diseñado y fabricado, ayuda a evitar muchos de los fallos habituales que hemos visto.

En Aycon están especializados en soluciones de control para bombeo y protección contra incendios, entre las que destacan:

Combinar un buen diseño hidráulico con cuadros eléctricos de calidad y un mantenimiento preventivo bien estructurado es la mejor garantía para disponer de un grupo de bombeo contra incendios fiable cuando realmente se le necesita.

Preguntas frecuentes (FAQs)

¿Cuál es el fallo más habitual en un grupo de bombeo contra incendios?
El fallo más habitual suele ser la falta de mantenimiento preventivo: no realizar pruebas periódicas de arranque, no revisar componentes críticos y no documentar las intervenciones realizadas.
¿Cada cuánto tiempo se debe probar el grupo contra incendios?
Como referencia, se recomienda una prueba semanal de arranque automático, revisiones mensuales más simples y una prueba integral anual en la que se simule una demanda real.
¿Por qué puede perder presión el sistema de bombeo contra incendios?
Las causas más frecuentes son cavitación, fugas en la red, obstrucciones en tuberías o filtros, y desgastes en el impulsor que impiden generar la presión necesaria.
¿Qué papel tiene el cuadro eléctrico en la fiabilidad del grupo?
El cuadro eléctrico es el cerebro del sistema: gestiona arranques, paradas, protecciones y alarmas. Un cuadro específico para grupos contra incendios, como los de Aycon, reduce errores y simplifica el diagnóstico de posibles fallos.
¿Cómo puedo reducir el riesgo de fallos en mi grupo contra incendios?
Definiendo y cumpliendo un plan de mantenimiento documentado, formando al personal, verificando el diseño hidráulico, asegurando un suministro de agua adecuado y utilizando cuadros eléctricos especializados y bien dimensionados.